viernes, 11 de enero de 2013

Enséñame la lengua y te diré que comes

niños-lenguaLos niños que siguen una buena alimentación, rica en frutas y verduras, y, por tanto, hacen una digestión correcta, tendrán una lengua sana y limpia. Es decir, será de color rosa y, además, desprenderá buen aliento. Una lengua sucia, "completamente blanca o con una capa marrón y con mal aliento indicará que algo está pasando en la digestión y alimentación de los alimentos", dice la pediatra Ma. Teresa Bravo, directora docente de la Academia Medicohomeopàtica de Barcelona.
Por este motivo, los pediatras siempre miran y observan las lenguas de las criaturas, porque son un escáner. "Una lengua gruesa, que tiene marcadas los dientes, indica que puede haber una infección, problemas en el intestino". Si los pequeños tienen algún tipo de alergia, o incluso una atopía, "tendrán una lengua geográfica, que se denomina de esta manera porque hay una mancha roja y un entorno de color blanco". Aparte de los tipos de lengua, sucia , limpia, dentada o geográfica, también hay otros indicadores externos de una mala alimentación, "las caries, la barriga hinchada y problemas en la piel".
Sea como sea, la clave de todo es la alimentación. "Me encuentro muchos padres que me cuentan que los niños no quieren comer verdura. Y yo les digo que la necesitan y, por tanto, la tienen que comer. En este sentido, el cocinero Joan Roca, padre del Marco, de 14 años, y de la Marina, de 7 años, comenta que a él también le costó que sus hijos comieran verduras, pero ha encontrado una estrategia para atrevieran a probarla y, finalmente, comerla. "Preparamos conjuntamente la cena. Y a ellos siempre les encargo alguna tarea importante para que podamos cenar. O bien pelar patatas. O bien pelar zanahorias. O limpiar la lechuga. incluso remover la cazuela ". El caso es implicarlos.
Además, el cocinero, galardonado con tres estrellas Michelin, también recomienda que los padres hagan con las criaturas todo el proceso: primero que vayan al mercado, Joan Roca va los sábados por la mañana con sus hijos, y luego llevar toda la compra juntos en casa. "Al mismo mercado de Girona, me he encontrado que es acaba atrayendo alguna fruta o alguna verdura que, en casa, no habían querido probar".
Por su parte, la cocinera Carme Ruscalleda explica trucos para que los niños coman pan con tomate, "que a veces me encuentro que no les gusta, cuando la combinación del pan con el tomate es sanísimo". El truco consiste en que ellos mismos lo preparen . Que corten el tomate, que el "suquin" por encima de la rebanada de pan, que pongan el aceite, "en forma de círculos, y que, mientras lo hagan, que vayan diciendo lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo ". Si los niños manipulan los alimentos, se les acabarán llevando a la boca.  Comenzar con el pan con tomate es un buen primer paso.

Fuente: http://www.etselquemenges.cat/fills/ensenyam-la-llengua-i-et-dire-que-menges-4062/

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